Los ejecutivos
de Televisa, se han olvidado por un momento de la trayectoria
artística que ha realizado Anahí dentro de la televisora, ya que ha
trabajado para la empresa desde los dos años, cuando formaba parte
de las series Chiquilladas y La Telaraña, siendo la primera, la
encargada de catapultarla hacia futuros proyectos.
A pesar de ya tener 24 años
trabajando en una de las televisoras más importantes de América
Latina, Anahí aún no ha sabido ganarse un lugar en la preferencia de
los productores, quienes piensan muy bien las cosas antes de
contactarla para algún proyecto, al tener fama de irresponsable y
berrinchuda.
Fue precisamente, por un berrinche
producido por los celos que siente por las actrices Dulce María,
Maite Perroni y Belinda, que los ejecutivos decidieron ponerle un
ultimátum, donde la invitaban a ponerse en cintura o en caso
contrario, se verían en la penosa necesidad de prescindir de sus
servicios.
Según información publicada en la
revista TVymás, las envidias de Anahí, se produjeron, porque las
tres jóvenes arriba citadas cuentan en la actualidad con un papel
protagónico en las telenovelas, mismo que se le ha negado desde la
conclusión de Rebelde