Hasta 2006, la cifra de abortos
inducidos en México era de 874 mil 747, es decir 33 por cada mil
mujeres, de 15 a 44 años, según el Alan Guttmacher Institute,
Population Council y El Colegio de México.
La Organización Mundial de la Salud
calcula que, cada año, 20 millones de mujeres se someten anualmente
a abortos en condiciones de riesgo, es decir en un aborto no
inducido. Pero, ¿qué ocurre en la vida sexual de las mujeres que,
inducido o no, atraviesan por él? ¿Cómo seguir con su vida sexual?
¿Después de cuánto tiempo?
A nivel nacional, ocurren
aproximadamente 44 abortos por cada 100 nacidos vivos. Un alto
porcentaje de mujeres han tenido que aprender a reiniciar su vida
sexual tras un aborto; en diversas ocasiones sin ningún tipo de
orientación médica, sicológica o sexual.
La OMS calcula que, cada año, 20
millones de mujeres se someten anualmente a abortos en condiciones
de riesgo, lo cual causa 70 mil muertes y millares de problemas
graves de salud debidos a complicaciones.
Por ello, la vida sexual posterior al
aborto debe estar acompañada por un ginecólogo y un terapeuta, a
fin de prevenir futuros problemas emocionales o descartar otros como
infertilidad, por ejemplo.
De acuerdo con la Family Health
International, la fertilidad de las mujeres que se someten a un
aborto regresa rápidamente: a los 14 días de la interrupción. Por
ello, las féminas que atraviesan por este hecho, si desean
recomenzar su vida sexual, deben hacerlo con métodos de
planificación familiar.
Algunas reacciones como fiebre, dolor
abdominal o flujo pueden hacer que la vida sexual de las mujeres se
detenga, pero son más los efectos emocionales posteriores los que
ponen en riesgo sus relaciones sexuales; sobre todo si las causas
que llevaron a la inducción del aborto fueron la violación
o el embarazo de alto riesgo. Por ello, el correcto seguimiento de
la vida posterior al aborto, a través de un terapeuta, será de gran
ayuda para la pareja o la mujer sola.
Físicamente, los especialistas
recomiendan tener relaciones sexuales 40 días después y de acuerdo
con lo agresivo o no del procedimiento al que la mujer haya sido
sometida y la manera en qué ocurrió el aborto.
Sobre todo, porque los riesgos de
tener otro embarazo no deseado pueden aumentar. Aquellas que
tuvieron un aborto no inducido pueden tener más problemas
emocionales o depresión y tener sentimientos encontrados en torno al
sexo, o rechazarlo totalmente.
Family Health International
señala que el sexo sin protección y posterior a un aborto, puede
aumentar las posibilidades de contraer una infección vaginal o
complicar la recuperación del proceso.
De acuerdo con el sistema de salud de
la Universidad de Michigan, no es recomendable tener relaciones
sexuales inmediatamente hasta que el médico de cada mujer, de
acuerdo con su caso, diga que es seguro hacerlo. Pero en general,
los profesionales médicos recomiendan que se espere hasta haber
tenido por lo menos una menstruación normal antes de tratar de
quedar embarazada nuevamente o una cuarentena si ocurrió un método
agresivo de interrupción del embarazo.
En todos los casos, recomiendan
esperar mucho más tiempo para sentirse preparada y señalan que la
mujer es la única que puede decidir cuando se siente preparada para
recomenzar, sin presión externa de ningún tipo.
La organización internacional Ipas
(Protegiendo la salud de la mujer y avanzando sobre sus derechos
reproductivos) señala algunos métodos anticonceptivos inmediatos al
aborto:
1. La anticoncepción de emergencia
puede utilizarse si falla un método anticonceptivo o después de
tener relaciones sexuales sin protección.
2. El dispositivo intrauterino (DIU)
puede ser insertado en cualquier momento después de concluido el
aborto con medicamentos (es decir, después de la expulsión del saco
gestacional).
3. Los métodos de barrera como los
condones, diafragmas y capuchones cervicales; y los espermicidas,
incluidas las espumas, jaleas, tabletas o películas pueden
utilizarse tan pronto se reanude la actividad sexual.
4. La esterilización femenina puede
efectuarse después que la mujer haya tomado la decisión libre e
informada de escoger este método permanente.
5. La planificación familiar natural
como los métodos basados en el calendario y en el conocimiento del
ciclo de la fertilidad no serán confiables y, por tanto, no deben
usarse hasta que se restablezca el patrón menstrual normal.