Una de las partes
más difíciles de nuestras vidas son las relaciones amorosas y
sexuales. Esa puede ser la "mala noticia"; la buena, es que siempre
es factible mejorarlas; aunque se requiere de tiempo y esfuerzo.
¿Cómo empezar? El sitio Timesonline escribió un decálogo de
los mejores tips para llevar una relación al éxito.
1. No culpes a nadie más por
lo que tú mismo sientes. Tienes que tomar responsabilidad
de tus propias emociones incluso cuando toquen a alguien más, o tal
vez por lo mismo. No deberías confundir tampoco sus emociones o
reacciones con las tuyas propias. No te tomes nada personal. Es
mejor dar un paso atrás y ver la película completa. Una simple
pregunta de empatía como: ¿Estás bien? puede echar atrás todo signo
de hostilidad que la otra persona piense.
2. No trates de cambiar a la
otra persona. Cuando juegas el juego "Si tan sólo él/ella"
"Si tú fueras más/menos" nuestra relación sería fabulosa, entras en
un juego muy peligroso. Nosotros no podemos cambiar a la otra
persona. Lo único que podemos cambiar son nuestras respuestas y
conducta. Sólo nos podemos hacer responsables de lo que queremos o
necesitamos como adultos y no como niños.
3. No uses la palabra "Tú",
cámbiala por "Yo". Hazte cargo de tus propios sentimientos:
"Yo siento esto cuando tú haces esto" es mejor que "Haces esto y me
hace sentir así". Una frase como la primera no ayudará en nada a la
relación. Podemos explicar que nos gustaría si él o ella ayudará más
con esa parte que a ti te hace sentir así.
4. Prohibidas las palabras
"siempre" y "jamás". Casi siempre son palaras acusatorias:
"Nunca lavas los trastes" o "Siempre olvidas mi cumpleaños". Si
siempre te mueves en el terreno de las injurias nada bueno resultará
de allí, sólo envenenarán la relación. Cambia siempre esas palabras
por otras más positivas como: "Me encantaría que recordaras mi
cumpleaños, porque me enoja mucho cuando no lo haces".
5. No estés siempre a la
defensiva. Es una sencilla forma de culpar como "no es mi
culpa (es la tuya)". En este caso, traten de ver el punto de vista
de otra persona, tomar en cuenta los consejos y seguir adelante. Es
un acto de generosidad ponerse en los zapatos de la otra persona.
Habla de un acto de buena voluntad para continuar y puede ayudar a
quitar las corazas para hablar desde los sentimientos.
6. No hacerse el o la mustia.
Los hombres son particularmente buenos en esto, usualmente
bajo el pretexto de que no les gusta hablar. El silencio también
puede ser a veces una forma de castigo (tan hostil como la furia que
grita) y no permite que la reconciliación sea posible.
7. No mantengas la batalla.
Aprende a aceptar las disculpas cuando alguien las ofrece
(a veces tenemos la razón en estar enojados) y también a pedir
perdón, no necesariamente para la acción que ocasionó el enojo, sino
para la situación: "Siento que tengamos una pelea tan tonta" puede
ser suficiente.
8. No hagas suposiciones
sobre el comportamiento de la gente. ¿Cómo podemos aprender
a no hacer esto? Preguntándonos cosas simples como: ¿Cómo sé que
esto es realmente verdadero? ¿Estoy sobre dramatizando esto?". Por
ejemplo, a veces podemos asumir que alguien llega tarde porque no se
preocupan por nosotros, cuando a veces la verdad es que pueden
llegar tarde por cualquier cantidad de motivos que no tienen que ver
con nosotros. Es como esperar una especie de "telepatía": "Si
ella/él me quisiera, debería saber que". Sin embargo, nadie puede
ser clarividente.
9. No seas controlador.Tal
vez tu media naranja puede ser un desastre en la cocina, pero
hacerlo evidente no la hará mejor. La gente es imperfecta, aún estos
gustamos, incluso aquellos a quienes amamos. El control es una forma
de juego peligroso y a veces una forma de castigo puede ser a través
del afecto o el sexo, pero al final la verdadera herida la tiene la
relación.
10. Ten buenos modales.
No se trata de tener una cortesía frígida, sino en el trato
cotidiano con respeto, afecto y tolerancia. Donde hay buena
voluntad, siempre hay un camino.