El gobernador Marco Antonio Adame
aceptó que el crimen organizado infiltró cuerpos policiacos locales,
pero rechazó que su administración haya pactado con el cártel de los
Beltrán Leyva para que sus sicarios “limpiaran” la delincuencia en
la entidad.
El mandatario mencionó que tenía
evidencias del avance y penetración del grupo delictivo en varios
estados que forman una región, donde está incluido Morelos, pero
desconocía que el capo Arturo Beltrán Leyva El Barbas, se hubiera
instalado en una céntrica zona de Cuernavaca, donde tenía como
vecinos a políticos locales.
En entrevista, Adame, de extracción
panista, dijo que la movilidad que tenía el narcotraficante no se
realizaba con la facilidad que se cree: “Dependía de todo un sistema
de inteligencia, contrainteligencia y de comunicación cobijado con
recursos económicos ilimitados”, señaló.
“Tienen mecanismos sofisticados y
prestanombres para encubrir sus operaciones”, agregó.
El gobernador reconoció que no fueron
informados del operativo: “No tenían por qué hacerlo, sería una
ingenuidad por tratarse de una investigación con estándares
internacionales y nacionales y porque forma parte del enfoque donde
todo queda a cargo de un solo cuerpo del Estado mexicano”.
En la conversación, Adame expresó que
hay una depuración sistemática de los cuerpos policiacos que ha
permitido, junto con el gobierno federal, identificar a los miembros
de corporaciones de seguridad que fueron corrompidos por la
delincuencia organizada para iniciarles procesos judiciales.
Dijo que Morelos no ha estado exento
de corrupción en policías municipales. Consideró que los
ayuntamientos son “un eslabón y un blanco apetecible para el crimen
organizado”.
EL UNIVERSAL publicó ayer una
investigación de la Procuraduría General de la República, en la que
testigos afirman que el cártel de los Beltrán Leyva habilitó
comandos ejecutores para limpiar de criminales a Morelos, como parte
de un pacto con elementos estatales.
El Ejecutivo local descartó dicho
pacto: “Cualquier posición frente a la delincuencia organizada está
marcada por la posición pública, institucional y legal que hemos
asumido invariablemente”.
Ayer en Michoacán, el presidente
Felipe Calderón Hinojosa calificó de enemigos de la Patria al
narcotráfico y al crimen organizado. “En su combate no habrá tregua
ni cuartel, para que el Estado de derecho prevalezca sobre la acción
violenta, arbitraria y cobarde de los criminales”, dijo en Morelia.
Sobre la muerte de Beltrán, reiteró
que se trata de un golpe a una de las organizaciones más peligrosas
de México y América, producto “de un meticuloso trabajo de
inteligencia”