Marie-Paule Kieny, directora de
vacunas de la OMS, dijo que varios laboratorios farmacéuticos han
empezado a probar vacunas para la fiebre porcina en seres humanos, y
que los primeros resultados sobre su seguridad deberán estar
disponibles el mes próximo, abriendo el camino para su uso. Kieny
insistió en que acelerar la entrada de la vacuna en el mercado no
pondrá en peligro su seguridad.
La OMS recomendó que los primeros en
recibir la vacuna sean los trabajadores médicos, quizás seguidos por
mujeres embarazadas y personas con problemas de salud.
Kieny dijo que la OMS espera estudiar
los informes de posibles efectos secundarios después que la vacuna
se administre a millones de personas, pero anticipó que los efectos
mortales serán muy escasos. Las vacunas suelen provocar reacciones
como náusea, fiebre, dolor de la inyección y diarrea.
Agregó que la agencia trabajará con
las autoridades para detectar si la vacuna causa efectos secundarios
más preocupantes como el síndrome de Guillain Barre, un trastorno de
parálisis temporal reportado por centenares de personas después de
la desastrosa campaña de inoculación en 1976 en Estados Unidos
contra otra variante de la gripe porcina.
A marchas forzadas
Para combatir la actual pandemia,
media docena de laboratorios farmacéuticos grandes en Estados
Unidos, Europa y Australia están desarrollando sus propias vacunas
para la influenza humana, que deben ser aprobadas por las
autoridades regulatorias en cada país donde se usen.
Es la primera vez que los
laboratorios se han apresurado a producir una vacuna en el término
de meses para combatir una gripe pandémica. Las autoridades de la
salud anticipan que la gripe A(H1N1) resurgirá en el otoño, con el
retorno de la temporada regular de gripe.
El miércoles 5 de agosto, el
laboratorio suizo Novartis dijo que había empezado a probar su
vacuna en Europa y que comenzará a venderla mucho antes de completar
sus pruebas de seguridad el año próximo.
El mes pasado, el laboratorio
australiano CSL inició pruebas de una vacuna.
Kieny dijo que las pruebas actuales
en Australia, China, Alemania, el Reino Unido y Estados Unidos
deberían hacer saber a las autoridades cuántas dosis de la vacuna se
requieren. Muchos expertos creen que la gente necesitará dos
aplicaciones para quedar protegida