Circulando en el espacio hay alrededor
de 20 satélites artificiales que son capaces de darnos la posición
en la tierra teniendo en cuenta la velocidad de emisión de ondas
entre ellos y un GPS. Los fundamentos matemáticos son complicados y
no nos interesan demasiado, realmente lo que conviene saber es qué
se puede hacer con un GPS, en qué sentido nos son útiles.
Hay GPSs para coches y GPSs para senderismo, navegación, etc. Los
hay que llevan incluido un mapa exacto de carreteras, como los de
los coches, para poder conducirte por las mismas una vez que le
hemos puesto un destino y los hay sin mapa, como los más elementales
de senderismo, que nos conducen a un punto que le hemos introducido
(las coordenadas) o que nos llevan por un recorrido exacto que
previamente hemos introducido.
Lo
que nos ocupa aquí son los GPS de senderismo o navegación, etc. que
son los mismos. Son unos aparatitos pequeños (como la palma de la
mano y menos) portátiles, pensados para llevar al monte. Funcionan
con baterías que vienen a durar entre 4 y 10 horas, aunque dicen que
duran más. Hay dos marcas sobresalientes en el mercado de este tipo
de GPSs, GARMIN y MAGELLAN.
CUÁNTO
CUESTA UN GPS
Los más baratos cuestan alrededor de $1,300 pesos y los ya bastante
decentes entre $2,000 - $4,800. Los hay más caros también pero ya
depende fundamentalmente de la cartografía que venga incluida, cosa
que para andar por el monte nos importa muy poco, ya que dicha
cartografía se refiere a carreteras y poco más, con lo que éstos
pueden ser usados como los GPS de los coches pero más incómodos.
QUÉ
PODEMOS HACER CON UN GPS
Son varias las posibilidades que nos brinda este aparato, casi todos
hacen lo mismo, aunque hay algunas diferencias que explico a
continuación. Y estas diferencias fundamentales están basadas en la
presencia o no de altímetro, lo cual hace que nos den datos
muy fidedignos relacionados con la altura aquellos que lo tienen, y
en la presencia o no de brújula electrónica, lo cual hace que
los que la tienen funcionen también en parado, es decir, son capaces
de decirnos el rumbo o medir distancias o señalar los puntos
cardinales, cuando estamos parados. Los que no tienen brújula sólo
funcionan para seguir un rumbo cuando estamos andando. No quiere
decir ni lo uno ni lo otro que no nos den la altitud en todo momento
(pero con menos precisión) así como los puntos cardinales (pero no
en parado). Ésas son las mayores diferencias que, como es lógico, se
acusan en el precio y que a la hora de caminar son más cómodas pero
no fundamentales.
Los GPS tienen un software con diversas pantallas. Una, para
indicarnos por dónde debemos ir para seguir un rumbo o para llegar a
un lugar determinado o para seguir un trayecto que hemos conformado
previamente en el ordenador, como explicaré mas adelante. Otra, con
la brújula, donde, por medio de una flecha, también nos indica la
dirección que debemos seguir, así como los puntos cardinales y otros
datos. Otras nos dan datos de interés, que pueden ser muy variados.
Dependiendo del GPS estos datos pueden ser: velocidad que llevamos,
kilómetros que llevamos recorridos, distancia que nos queda para
llegar a un punto concreto, el tiempo que vamos a tardar en llegar
según la velocidad que llevamos, el tiempo que estamos en
movimiento, el tiempo que estamos parados, la media de velocidad en
movimiento o la media total de velocidad, la altura en un momento
concreto, la ascensión acumulada en toda la excursión, la precisión
en metros que va teniendo en todo momento el aparato (es decir, el
error máximo que podemos cometer, aun yendo por donde nos indica, no
suele pasar de 10 metros normalmente), perfiles de alturas y muchos
más datos ya poco útiles. Hay una pantalla dedicada solamente a este
tipo de datos y otra con el menú principal para poder acceder a
donde queramos. Puede haber alguna más según los casos. Se pueden
personalizar muchos datos.
PERO
VEAMOS LAS UTILIDADES CONCRETAS DE UN GPS
Una de las más importantes consiste en introducir las coordenadas de
un punto (hay guías de montaña que ya manejan coordenadas y podemos
ver también las coordenadas de un punto concreto en cualquier mapa
que tenga cuadrícula UTM, que son casi todos) al que queramos
dirigirnos. El aparato en todo momento nos dirá la dirección exacta
que debemos seguir para llegar, demos las vueltas que demos, y la
distancia en línea recta que nos separa del punto en todo momento,
incluso el tiempo que nos costará llegar si las condiciones no
cambian. A estos puntos se les llama waypoints (puntos en el
camino). Es decir un recorrido puede estar marcado por la sucesión
de 20, 30 o más waypoints con sus correspondientes coordenadas.
Podríamos introducirlos en el GPS con lo cual haríamos lo que se
llama una RUTA, que no es más que una sucesión de puntos unidos. Con
el GPS podemos ir siguiendo esa ruta sin lugar a error.
Podemos también PROYECTAR un punto, es decir, calcular ?a
ojo? la distancia a un punto lejano, enfocar el GPS hacia ese lugar
y marcar ese hipotético punto y hacer que nos lleve al mismo. Viene
bien cuando vamos en marcha y vemos un punto desde un alto al cual
queremos llegar y que luego no lo veremos por estar obstaculizado
por un monte o bosque. Pero todavía hace este aparato más cosas y
muy importantes.
Quizás la función que justifica plenamente la compra es el llamado
TRACKBACK. Esta utilidad, que lo hacen casi todos los GPSs de
forma automática, evita la posibilidad de perdernos por despistes,
niebla, etc. Cuando vamos andando el aparato va automáticamente
marcando puntos con coordenadas sin que nos enteremos, algo así como
ir ?echando migas de pan?. Siempre tendremos la posibilidad de
volver por donde hemos ido, de forma exacta, con un error no
superior a 15 metros, aunque llueva, granice, haya niebla, etc. Es
decir, evita que nos perdamos y tengamos una mala experiencia
inolvidable. Nos lleva exactamente por el mismo camino de ida hasta
el punto de inicio.
Otra función es la posibilidad de que en cualquier momento podemos
marcar el punto donde estamos para poder volver a él cuando
queramos, por ejemplo el inicio o punto de salida o puntos
especiales, como un collado, una fuente, una borda, donde hemos
dejado el coche, etc.
En cualquier momento sabemos las coordenadas del punto donde nos
encontramos, en caso de perdernos, accidente, etc. podemos dar la
localización exacta si tenemos móvil y cobertura.
Cuando hemos terminado nuestro recorrido tenemos la posibilidad de
guardarlo en forma de lo que se llama un TRACK, que no es
sino un itinerario, una línea irregular que marca nuestro camino
realizado, formado por muchísimos puntos que el GPS ha ido marcando
de forma automática. Le ponemos nombre y lo podemos guardar en el
ordenador (es muy importante que el GPS tenga posibilidad de
conexión al ordenador, casi todos la tienen pero algunos no). Y
podemos tenerlo para futuras ocasiones o entregárselo a un amigo
para que haga el mismo recorrido o publicarlo en una web para que
otros lo aprovechen. Del ordenador pasa sin problemas al GPS y
podemos seguir el recorrido con absoluta precisión sin conocer en
absoluto el terreno. Una flechita nos indica el lugar donde nos
encontramos, la flechita corresponde al posicionamiento del GPS y
solo consiste en ir andando y que la flechita no se salga del camino
que tenemos marcado en el GPS. En cuanto nos desviamos unos pocos
metros vemos cómo la flechita se sale del camino y debemos corregir
la dirección. Así de fácil