|
Algunos de ustedes estarán
pensando en cambiar de televisón, la pregunta es qué elegir:
una pantalla de plasma o una de LCD. Estoy convencido que la
mayoria no tenemos nada claro las características de cada
una de ellas, así que he elaborado esta guía en la que he
resumido las diferencias básicas entre un sistema y el otro.
Espero que les sea de utilidad.
Para empezar, conviene resaltar
que en las pantallas de plasma la luz se crea a partir de la
excitación de un depósito fosforescente que se encuentra
presente en todos y cada uno de los millones de píxeles
individuales que conforman la imagen. Por su parte, las
pantallas LCD están formadas por miles de pequeños cristales
líquidos que dejan pasar la luz o la bloquean en función de
la carga eléctrica que se les haya aplicado.
Tradicionalmente, la tecnología de plasma permitía fabricar
televisores de mayor tamaño que los LCD, pero compañías como
Sharp han empezado a comercializar modelos de hasta 65'', el
mismo tamaño que posee la pantalla de plasma más grande del
mercado. Aún así, y a pesar de este paso adelante, en la
mayor parte de los casos el plasma sigue ofreciendo mayor
calidad de imagen en los televisores de más de 50''.
En cambio, en los LCD se pueden utilizar resoluciones de
pantalla muy elevadas independientemente del tamaño de la
pantalla, lo que las convierte en ideales para la alta
definición. Por contra, el plasma sólo es capaz de mostrar
imágenes en HD en los modelos de más de 50'', una
circunstancia que han aprovechado los fabricantes de LCD
para arrebatarles cuota de mercado a marchas forzadas en los
últimos tiempos.
Para contrarrestar sus menores prestaciones en este campo,
los televisores de plasma de menos de 42'' son algo más
baratos, pero los analistas pronostican que esta ventaja
competitiva tiene los días contados, puesto que la bajada
continuada en los precios de los LCD provocará que a
mediados del año que viene la cantidad a desembolsar para
hacerse con una u otra tecnología sea muy similar.
Otro de los puntos fuertes de los televisores LCD reside en
que consumen entre un 20% y un 30% menos que los de plasma.
En números, esto se traduce en que los primeros se conforman
con un gasto de 100 a 120 W mientras que los segundos
necesitan de una potencia que nunca baja de los 120 W y que
en ocasiones puede dispararse hasta los 160 W.
Las pantallas de plasma son capaces de ofrecer un ratio de
contraste de hasta 1000 : 1, mientras que los LCD se
conforman con la mitad. En cambio, estos últimos superan a
los primeros en el brillo con el que pueden dotar a la
imagen. Por otra parte, ambas tecnologías disponen de un
ángulo de visión máximo de hasta 170º y cuentan con un
periodo de refresco de imagen inferior a los 20 ms.
El periodo de vida útil de los LCD es de 50.000 horas
aproximadamente, lo que equivaldría a tener el televisor
encendido 5 horas al día durante los próximos 27 años. En el
caso del plasma, la calidad de la imagen empieza a mostrar
señales de fatiga a partir de las 25.000 horas.
Un último punto que me gustaría resaltar es que una buena
parte de los televisores de plasma sufren el llamado 'efecto
quemado', que se produce al mostrar una imagen fija durante
mucho tiempo, lo que provoca que ésta se quede marcada en la
pantalla.
Finalmente, y para clarificar todo lo que he venido
explicando en este artículo, he elaborado una tabla
comparativa con las ventajas y desventajas de ambas
tecnologías. Es ésta:
PLASMA LCD
|
Características |
Plma |
LCD |
|
Alta Definición |
Sólo en modelos de más de 42'' |
Todos los modelos |
|
Vida Útil |
25.000 horas |
50.000 horas |
|
Consumo de Energía |
120 a 160 W |
100 a 120 W |
|
Ángulo de Visión |
170º |
170º |
|
Brillantez |
Peor que los LCD |
Mayor brillantez |
|
Contraste |
1000 : 1 |
500 : 1 |
|
Efecto Quemado |
Sí |
No |
|
Precio |
Menor que los LCD, sobre todo en modelos de
menos de 42'' |
Mayor pero bajando a pasos agigantados |
|