(Reuters) - Los mandatarios de
Estados Unidos, México y Canadá discutirán el lunes cómo reactivar
el comercio regional en medio de una aguda recesión la manera de
enfrentar al narcotráfico, en la primera cumbre de Norteamérica de
la que participa el presidente Barack Obama.
El presidente de México, Felipe
Calderón, presionará a Obama por una pronta solución a una
prolongada disputa sobre el transporte terrestre de carga entre los
dos socios comerciales, que se ha convertido en una espina en las
relaciones bilaterales.
México aplicó en marzo aranceles a
miles de millones de dólares en productos estadounidenses en
represalia por la falla de su principal socio comercial en autorizar
el acceso de camiones de carga mexicanos, entre cuestionamientos a
la seguridad de esos vehículos por parte de sindicatos y empresas.
Un funcionario estadounidense dijo
que Obama dejó claro en una reunión bilateral el domingo "su
compromiso de trabajar con el Congreso para atender las legítimas
preocupaciones acerca de la seguridad, y para trabajar con México
para cumplir con sus obligaciones internacionales".
Los tres países, socios en el Tratado
de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), también tienen
previsto abordar el cada vez más urgente problema del narcotráfico y
la violencia de los cárteles, que ha cobrado miles de vidas en
México y está provocando preocupación en Washington y Ottawa.
La cifra de muertos por la violencia
del narcotráfico crece cada año en México, a pesar de la guerra
contra los cárteles declarada a fines del 2006 por Calderón, y
policías de Estados Unidos y de la ciudad canadiense de Vancouver
creen que la ola de violencia se está extendio a toda la región.
ESPERANDO POR INICIATIVA MERIDA
El domingo, a su llegada a la
occidental Guadalajara -célebre por el tequila y los mariachis-, el
primer ministro canadiense, Stephen Harper, dijo que su país
incrementará la colaboración para el entrenamiento de la policía
mexicana, que ha sufrido fuertes bajas en la lucha contra el narco y
que es acusada de corrupta y de estar infiltrada por los cárteles.
Pero lo que México espera es que
comiencen a fluir los fondos de la Iniciativa Mérida, un plan de
ayuda trienal firmado por el gobierno del ex presidente George W.
Bush para dotar a las fuerzas de seguridad mexicana de tecnología y
equipamiento nuevo.
Obama, en su segunda visita a México
en pocos meses, expresó su apoyo a Calderón en la guerra contra los
cárteles, en medio de preocupaciones en Washington acerca del
respeto a los derechos humanos por parte de los policías y militares
que llevan adelante la campaña contra las drogas.
Un senador estadounidense clave
podría bloquear parte de los fondos de la Iniciativa Mérida ante
dudas sobre el respeto a los derechos humanos por parte del Ejército
y la policía en los operativos que llevan a cabo en amplias zonas
del país.
Los jefes de estado podrían también
discutir estrategias para enfrentar la próxima temporada de gripe en
Norteamérica, luego del brote de influenza A(H1N1) que a mediados
del año causó centenares de muertos de la región