El gobierno
federal convocó a suspender las actividades económicas “no
esenciales” de los sectores público y privado del 1 al 5 de mayo con
el fin de reforzar las medidas de prevención ante la epidemia de
influenza porcina, luego de que la Organización Mundial de la Salud
(OMS) elevó la alerta del nivel 4 al 5, en una escala de 6, lo que
significa una “inminente pandemia”.
El secretario de Salud, José Ángel
Córdova, consideró que en México “la situación sigue siendo seria”.
Precisó que se mantendrán abiertos
los mercados, supermercados, transportes, farmacias, servicios
financieros, telecomunicaciones gasolineras, recolección de basura,
hoteles y restaurantes “que no provoquen aglomeraciones”.
El gobierno pidió que los estados
hicieran lo mismo en sus administraciones locales.
Anoche, en un mensaje en cadena
nacional, el presidente Felipe Calderón llamó a permanecer en casa,
“el lugar más seguro”, en la actual coyuntura.
Se prevé que los sectores de la
construcción y manufacturas tengan una actividad casi nula. El
sector industrial en su conjunto contribuye con 26% del Producto
Interno Bruto (PIB).
Los servicios, que aportan la mayor
parte del PIB (70%), mantendrán su operación de manera casi normal.
Se prevé que el impacto en las
actividades primarias sea menor debido a que se realizan
generalmente fuera de las zonas más afectadas por la influenza.