El ensordecedor
ruido de las vuvuzelas que utilizarán los hinchas durante los
partidos de futbol la Copa del Mundo de Sudáfrica podría causar un
daño auditivo permanente, de acuerdo con informes porporcionados por
una fundación global de fonoaudiología.
La FIFA dio el visto bueno para que
la trompeta de plástico sea utilizada en el torneo que comienza el
viernes venidero, luego de las pruebas realizadas por los
organizadores en un partido en el estadio Soccer City, de
Johannesburgo, con capacidad para 95 mil espectadores.
Los estudios fueron hechos para saber
si el ruido de las vuvuzelas podría interferir en los anuncios de
emergencia que puedan realizarse durante los partidos del Mundial.
Aunque normalmente se reserva para
encuentros del campeonato local, la vuvuzela ahora también puede
escucharse durante los partidos de preparación y las sesiones de
práctica de cara al torneo, incluso para aquellos eventos que no
involucran al equipo sudafricano.
La fundación Hear the World,
organismo creado por la compañía suiza de productos auditivos Phonak
para impulsar la conciencia sobre la pérdida de la audición, dijo
que la trompeta produce un ruido peligrosamente fuerte, ampliamente
superior al de una motosierra.
Las pruebas realizadas hace un mes en
un estudio de sonido, comprobaron que la vuvuzela emite 127
decibeles más que los 123.5 que producen las bocinas de aire y los
tambores de la samba brasileña.
Hear the World dijo que una larga
exposición a 85 decibeles provocaría un daño auditivo permanente e
instó a los hinchas a utilizar protección, como tapones para los
oídos u orejeras.
El presidente de la FIFA, Joseph
Blatter, ha defendido a la vuvuzela, señalando que la trompeta es
tan parte de la cultura futbolística de los sudafricanos, como los
bongós y los cánticos en otros países del mundo.
El estudió mostró que no sólo las
trompetas, los tambores y las bocinas pueden dañar los oídos, ya que
dos fanáticos gritando un gol podrían producir ruido de hasta 121.6
decibeles.
La fiesta
Pero la fiesta se aproxima, ya está a
la vuelta, y las estridentes vuvuzelas y un mar de camisetas
amarillas y verdes moviéndose por las calles anuncian que el inicio
del Mundial está más cerca.
“¡Que suenen las vuvuzelas!”, cantan
los aficionados en las calles. Y de inmediato, las trompetas se
hacen sentir.
