Se acabó la agonía de Francia y a
Sudáfrica no le alcanzaron los goles para evitar una inédita
eliminación de un equipo anfitrión en la Copa del Mundo.
Sudáfrica derrotó el martes 2-1 a la
Francia, un resultado que concretó el adiós de ambas selecciones
dentro del Grupo A.
Uruguay y México fueron los
clasificados del grupo para los octavos de final. Los uruguayos
quedaron primeros en la llave al imponerse 1-0 sobre los mexicanos
en un partido jugado simultáneamente en Rustenburgo.
Bongani Khumalo y Katlego Mphela
adelantaron al equipo local, que se fue al descanso aún remando por
la clasificación pero la diferencia de goles le jugó en contra y el
triunfo fue de escaso consuelo. Florent Malouda descontó en el
complemento para Francia.
Uruguay ganó la llave con siete
puntos, adelante de México y Sudáfrica con cuatro. Francia, en un
Mundial para el olvido, quedó última con una unidad.
La Bafana Bafana abrió el marcador
cuando una mala salida del arquero Hugo Lloris permitió que Bongani
Khumalo cabeceara un tiro de esquina y de un frentazo enviara el
balón a la red a los 24 minutos.
A pesar de haberse visto dominados
por los franceses al comienzo del encuentro, el gol y cuatro minutos
después la expulsión de Yoann Gourcuff le permitieron a los
anfitriones tomar el control del balón e imponer su ritmo.
El árbitro colombiano Oscar Ruiz
expulsó con roja directa Gourcuff por darle un codazo en la
mandíbula a Macbeth Sibaya.
Sudáfrica aumentó a los 37, cuando el
francés Abou Diaby no pudo despejar un balón en el área y terminó
entregándoselo al rival Tsepo Masilelam quien desde la izquierda
hizo un pase rasante para que Katlego Mphela definiese enfrente del
arco.
Al regresar del descanso, el técnico
de Francia Raymond Domenech mandó a la cancha a Malouda y Henry para
darle más profundidad al equipo que logró el descuento a los 70.
Franck Ribery quedó en un mano a mano con el arquero Moeneeb Josephs
y cedió a Malouda para el gol.
Para Francia fue un Mundial repleto
de vergüenza, y no sólo por el flojo desempeño en la cancha. La
expulsión del delantero Nicolas Anelka por insultar a Domenech,
seguida por una huelga de jugadores que rehusaron entrenarse,
dejaron un legado de escándalo de la expedición sudafricana de un
equipo que hace cuatro años había perdido la final por la vía de los
penales ante Italia.