Las expectativas eran altas, las
ilusiones aún más, sin embargo, la realidad dictó que en vez de ser
un cuento de hadas, la participación del Tri en el Mundial de
Sudáfrica terminó por convertirse en la misma historia de siempre,
ésa que invariablemente termina mal, que fulmina la pasión de los
aficionados y los deja con esa sensación de 'tanto para nada'.
Tácticamente no se debería criticar a
Javier Aguirre ni a su cuerpo técnico, que en cuestiones de
estrategia tienen bastante experiencia y han demostrado que saben lo
que hacen, sin embargo, algunas decisiones, actitudes y
declaraciones fueron cuestionables a lo largo del proceso
mundialista.
Sudáfrica pasará a la historia como
la quinta ocasión consecutiva en la que se cae en octavos de final,
pero también, como una Copa del Mundo en la que quedaron muchas
dudas de lo que ‘hubiera sido', si se ‘hubieran' tomado decisiones
distintas.
Primer pecado: ‘México,
país jodido'
El idilio del ‘Vasco' Aguirre con la
afición mexicana sufrió un golpe casi mortal con las declaraciones
que realizó a la Cadena SER, de España, en las que aseguró que
México estaba ‘jodido' y que su nivel futbolístico no le permitía
soñar con ser campeón del mundo sino para deambular entre el lugar
10 y 15.
Después de esas palabras, y a pesar
de la explicación dada por Aguirre para aclarar, la afición no pudo
perdonarle del todo, pues aunque le reconocía como salvador del Tri,
le recriminaba su pesimismo y su falta de tacto.
Segundo pecado: Dejar
fuera a Sinha.
El jugador del Toluca nunca fue del
agrado de Javier Aguirre, pues no se adaptaba a su sistema de juego,
sin embargo, en un equipo en el que Cuauhtémoc Blanco y Adolfo
Bautista tienen cabida, Sinha, de condiciones similares, también
pudo haber sido incluido, máxime porque pasaba por un mejor momento
que el ‘Cuau' y ‘Bofo'. Fue también cuestionado y criticado que el
reciente campeón del futbol mexicano y el equipo más redondo de los
últimos diez años, Toluca, no aportara ningún elemento al
seleccionado nacional.
Tercer pecado: ‘Bofo' y
‘Venado' van al Mundial
Al dar su lista pre mundialista,
destacó la presencia de Adolfo Bautista y Alberto Medina, pues a
pesar de que ambos tienen condiciones y talento para formar parte en
el Tri, no pasaban por su mejor momento, sobre todo el ‘Bofo', que
no era titular con Chivas, mientras que el ‘Venado' había demostrado
que se achica en los momentos de presión con la selección mexicana.
Medina respondió a la confianza con
goles en los juegos amistosos, aunque en el Mundial no jugó un solo
minuto; en cambio, el ‘Bofo' fue abucheado en el partido de
despedida ante Chile y sólo logró anotarle goles a Gambia.
Cuarto pecado: Jonathan
queda fuera
Si bien es cierto que el jugador del
Barcelona Athletic aún no tiene la experiencia necesaria para
disputar un Mundial, la forma en que salió de la selección no fue la
mejor, pues su padre, Zizinho, explotó y aseguró que jamás volvería
a vestir la camiseta del Tri; además, su hermano, Giovani, quedó
afectado anímicamente.
El cuestionamiento a Aguirre fue, en
este caso, apostar por la veteranía de Bautista y Blanco antes que
por la juventud de Jonathan dos Santos. Finalmente, si no iba a
ocupar a Medina ni a Bofo, llevar a Jona habría dado más cohesión a
la base juvenil del seleccionado (que era mayoría) y dejado
tranquilo a Gío en un momento en el que necesitaba mayor
concentración.
Quinto pecado:
Demasiados comerciales
Las bromas que más han golpeado a la
selección son las que tienen que ver con los comerciales que
realizaron tanto jugadores como el mismo Aguirre: por un lado el
‘haz goles, no sándwich' se volvió clásico ante las continuas fallas
de los delanteros mexicanos; además, el ‘pasar del México del sí se
puede, al México del no se pudo y de ahí al México del ya ni modo',
fue una parodia al propio ‘Vasco'.
Sexto pecado: Su
obsesión con el ‘Guille'
El momento por el que atravesaba
Javier Hernández era exponencialmente mejor al de Guillermo Franco,
sin embargo, Aguirre le dio la confianza al naturalizado por su
mayor experiencia y por su capacidad para jugar como poste, algo que
el ‘Chicharito' no podía hacer por su menor peso y estatura.
En el juego ante Argentina apareció
por fin Javier Hernández, sólo porque las críticas sobre el ‘Guille'
eran excesivas y porque él mismo había asegurado que a Messi sólo lo
podían parar con un tiro. Aún así Franco jugó unos minutos ante
Argentina, al relevar a Guardado al m.61 cuando el partido estaba
0-3 en contra.
Séptimo pecado: Andrés
queda Guardado
Al convocar a los jugadores que
militaban en equipos europeos aseguró que su nivel era mayor al
foguearse en las mejores ligas del mundo, sin embargo, Andrés
Guardado no tuvo cabida en la alineación titular, a pesar de ser el
mexicano que más trascendencia tiene en su equipo, el Deportivo La
Coruña.
En cambio, jugaron Vela y Franco, que
con el Arsenal y West Ham, respectivamente, son comparsas, no
referentes. Guardado inició como titular ante Uruguay y fue relevado
al medio tiempo a pesar de ser el mejor hombre del Tri; ante
Argentina también inició, pero poco pudo hacer.
Octavo pecado: Homenaje
al ‘Cuau' ante Uruguay
El duelo ante los charrúas era
definitivo, porque se pudo haber evitado a Argentina, sin embargo,
Cuauhtémoc Blanco entró como titular, cuando claramente su nivel
físico no era el adecuado para enfrentar a la férrea defensa
uruguaya. Al final, ‘Cuau' pasó inadvertido y la derrota puso al Tri
en el camino de los gauchos. Además de todo, el ex americanista
llevó el gafeta de capitán.
Noveno pecado: Dar
imagen a los jugadores de motivador, no estratega
Antes del crucial duelo ante
Argentina, Rafael Márquez salió a decir que Mario Carrillo ponía lo
táctico y Aguirre era más para la motivación del jugador, algo que
no cayó bien en el ánimo de los aficionados, pues la declaración
avivó las críticas que se realizaban y los cuestionamientos en torno
a quién toma las decisiones.
Décimo pecado: ‘Bofo'
ante Argentina
Bautista no estaba para jugar la Copa
del Mundo, por eso sorprendió su llamado y luego su confirmación. Su
nivel quedó claro ante Argentina, en un duelo en el que nada pudo
hacer para evitar la derrota y, en cambio, dejó por los suelos su ya
de por sí dañada imagen. Jugó medio tiempo y luego fue relevado por
Barrera, un jugador que mostró talento e impetu en la cancha, pero
tampoco pudo ganar más minutos en la cancha.
Como pilón se puede nombrar no
mantener una alineación consistente durante el Mundial, pues en cada
partido se usó algo distinto.