Lionel Messi se convirtió en el
futbolista más joven en lucir la cinta de capitán de Argentina en un
Mundial, al salir en esa condición el martes ante Grecia por el pase
a los octavos de final.
Pero no lo pudo festejar con un gol,
que se le sigue negando en el Mundial.
La ausencia del habitual capitán
Javier Mascherano, a quien el técnico Diego Maradona le dio descanso
al igual que a otros titulares, hizo que esa responsabilidad
recayese por primera vez sobre Messi.
El delantero del Barcelona tuvo un
desempeño con altibajos y nuevamente tropezó con un arquero que le
impidió gritar por primera vez el gol en el torneo.
Alexandros Tzorvas, el mejor jugador
griego, le tapó tres remates que buscaban la red y Messi estrelló
también un tiro en un poste. Uno de sus envíos rechazados por
Tzorvas, no obstante, generó el segundo gol, ya que Martín Palermo
tomó el rebote y anotó.
Con apenas 22 años, Messi aventajó a
todos los capitanes que tuvo Argentina en sus 14 anteriores
presentaciones, incluyendo a Maradona, quien está subido al podio de
los mejores jugadores de todos los tiempos.
Mientras el delantero del Barcelona
cumplirá 23 años el próximo jueves, Maradona fue capitán con 26
durante el Mundial de México en 1986 cuando Argentina ganó el título
gracias a sus magistrales intervenciones.
Messi está considerado en el mejor
jugador del mundo y da toda la impresión que Maradona no tiene celos
de que pueda llegar a superar su brillante trayectoria, que además
incluyó un subcampeonato en Italia 1990.
Maradona dio sobradas muestras de
proteger a Messi, uno de los pocos titulares que salió ante Grecia a
pedido de la propia Pulga.
El técnico podría haberle dado
tranquilamente la capitanía a Juan Sebastián Verón, de 35 años, y al
cual Messi respeta sobremanera.
Verón y Messi son compañeros de
habitación en el cuartel general de los argentinos, en la
Universidad de Pretoria.
Messi no solo aventaja a Maradona en
cuanto a ser el capitán más joven, sino que además dejó en el camino
a Daniel Passarella, quien tenía 25 años cuando se calzó la cinta en
el mundial de 1978 que ganó Argentina en su propia casa.