La Copa del Mundo de futbol ha
suscitado gran entusiasmo entre los televidentes en Estados Unidos.
Según cálculos preliminares, el
torneo cuatrienal ha atraído gran audiencia a pesar del ruido
extraño de las vuvuzelas, unas trompetas de plástico que los
aficionados llevan a los estadios y que el canal deportivo ESPN
intenta aminorar en sus transmisiones.
Unas 13 millones de personas vieron
por ESPN el partido del sábado que terminó en empate 1-1 entre las
selecciones de Estados Unidos e Inglaterra, dijo el domingo la firma
Nielsen Co.
El cotejo atrajo la mayor
teleaudiencia para un encuentro de fútbol en el país desde la final
entre Italia y Francia en la Copa del Mundo del 2006, y la mayor
para un partido en el que participa la selección estadounidense
desde 1994.
San Diego, San Francisco y Las Vegas
fueron las ciudades estadounidenses más interesadas en el partido,
de acuerdo con las estadísticas de Nielsen.
La red Univisión de habla hispana no
tiene disponibles aún sus cifras de telespectadores para el juego
entre Estados Unidos e Inglaterra.
Unos 5.4 millones de personas en
territorio estadounidense vieron el viernes por Univisión el partido
inaugural de la Copa del Mundo entre México y Sudáfrica, aseguró
Nielsen.
Unos 2.9 millones de personas
presenciaron ese encuentro por ESPN.
Los partidos de primera ronda de la
competencia han sido animados por las vuvuzelas. Por la televisión,
éstas suenan como si el encuentro se jugara ante un panal de abejas
airadas.
Su sonido es muchísimo más fuerte en
los partidos que en las transmisiones por televisión.
La ESPN ha modificado el audio para
minimizar el ruido de la multitud, dijo el portavoz de la cadena,
Bill Hofheimer. La empresa televisiva aceptó a las vuvuzelas como
parte del ambiente y no ha protestado contra ellas, pero para otros
el ruido que producen es enloquecedor.
''El zumbido disonante y constante de
trompetas de plástico baratas aniquila el ambiente de la Copa
Mundial'', escribió John Leicester, columnista deportivo
internacional de The Associated Press. Leicester dijo que las
vuvuzelas ahogan las exclamaciones como oooh, aah y las ovaciones
que imprimen emoción a los partidos.
Un portal de internet que da
información a visitantes sobre Sudáfrica, www.safrica.info, describe
a las vuvuzelas como ''un ruido hermoso para un partido bello''.