El pasado martes
la selección de Holanda derrotó por 2-0 a Dinamarca en su debut en
el Mundial de Sudáfrica, situación que fue aprovechada por sus miles
de seguidores para salir a las calles y festejar la victoria.
A pesar de la gran algarabía que
causó en la afición, hubo un grupo de 36 bellas mujeres que no pudo
festejar la victoria de los tulipanes, ya que fueron sacadas a la
fuerza del Soccer City, al considerar que su atuendo naranja formaba
parte de una campaña publicitaria de la cerveza Bavaria, firma que
no es patrocinadora oficial del torneo:
"Nos obligaron a subir las escaleras
a empujones. La policía nos hacía las mismas preguntas una y otra
vez, preguntándonos si trabajábamos para Bavaria", declaró Barbara
Kastein, quien señaló que el desalojo se produjo durante el
transcurso del segundo tiempo.
Tras ser sacadas del inmueble, las
mujeres fueron llevadas a las oficinas de la FIFA, donde se les
acusó de "publicidad encubierta":
"Nos dijeron que la publicidad
encubierta era un delito en Sudáfrica, que nos iban a detener y que
tendríamos que pasar seis meses en la cárcel", declaró Barbara que
permaneció detenida por tres horas antes de ser traslada a su hotel
en una furgoneta.
Al darse a conocer la bochornosa
escena por la que pasaron las jóvenes, Peer Swinkels, portavoz de la
firma, declaró a "The Star" que "el emblema de la marca no estaba en
la ropa" y que "la gente debería tener el derecho a llevar lo que
quisiera".