El esperado debut de Cristiano
Ronaldo en el Mundial de Sudáfrica produjo apenas un tenue chispazo
y su Portugal empató el martes sin goles con Costa de Marfil.
Cristiano remeció el arco con un
cañonazo desde unos 25 metros a los 11 minutos, pero el potente
remate fue prácticamente la única ocasión de peligro en un partido
de mucho ir y venir pero con pocas ocasiones reales de peligro.
De esta manera, Portugal y Costa de
Marfil no se hicieron daño y sumaron un punto al poner en marcha el
difícil Grupo G, en el que el favorito Brasil debutaba más tarde
contra Corea del Norte en el estadio Ellis Park de Johannesburgo.
Los marfileños enfrentan en la
segunda fecha a Brasil, y Portugal al enigmático equipo norcoreano.
Didier
Drogba jugó la última media hora por Costa de Marfil luego de
arrancar el encuentro en la banca. El ariete del Chelsea recibió
autorización de la FIFA para jugar con una protección en el brazo
derecho que se fracturó en la antesala del torneo.
Drogba
fue aplaudido por el público cuando ingresó a la cancha a los 66
minutos en reemplazo de su compañero del Chelsea, Salomon Kalou.
La entrada de Drogba no influyó mucho
en el devenir del desafío, en el que las delanteras tuvieron
problemas para dar el último toque.
Aparte de su impresionante balazo en
los albores del encuentro, Cristiano hizo poco y nada. El artillero
del Real Madrid no ha anotado con su selección en 16 meses.
Además, el árbitro uruguayo Jorge
Larrionda le sacó una tarjeta amarilla por discutir acaloradamente
con el marfileño Guy Demel, que también fue amonestado.
Un débil remate de Kalou a los 54,
que atajó sin problemas el arquero portugués Eduardo, fue una de las
pocas amenazas de los africanos.
Liedson cabeceó un centro de Deco a
los 58 y el portero marfileño Boubacar Barry tuvo que esforzarse
para atrapar la pelota.
Incluso el sello de la casa no
funcionó para Cristiano, que pateó un tiro libre a los 80 minutos y
la pelota Jabulani se fue alta.