Después de 48 años, Chile finalmente
cantó victoria en una Copa del Mundo.
Gracias a un gol de Jean Beausejour a
los 34 minutos, Chile venció el miércoles 1-0 a Honduras, pero el
marcador final no reflejó en números lo que fue un dominio abrumador
de principio a fin del equipo del técnico Marcelo Bielsa en el
partido por el Grupo H.
Chile desplegó en la cancha del
estadio Mbombela de Nelspruit el estilo puro que el argentino Bielsa
ha impregnado desde que tomó las riendas del equipo: ataque frontal
sin miramientos y presión asfixiante al rival.
La ausencia por lesión de su
delantero Humberto Suazo, el máximo goleador de las eliminatorias
sudamericanos, no alteró para nada la propuesta.
En su segundo Mundial y primero desde
1982, Honduras se limitó a defenderse patas arriba, y de hecho
aguantó bien durante la primera media hora. La resistencia duró
hasta que un centro de Mauricio Isla desde la línea de fondo por la
derecha llegó rasante al corazón del área para que Beausejour
empujase la pelota al fondo al llegar en atropellada ante la marca
de Sergio Mendoza.
En la reanudación, Chile mantuvo la
intensidad, si bien sin las altas revoluciones del primer tiempo. La
mala puntería (un remate de Alexis Sánchez demasiado cruzado) o una
intervención providencial del arquero hondureño Noel Valladares (a
un cabezazo de Waldo Ponce frente al marco) evitaron aumentar la
cuenta.
Chile no había ganado un partido del
Mundial desde 1962, cuando fue local del certamen. Su previa
actuación fue en Francia 1998, donde empató sus tres partidos para
clasificarse a la segunda ronda.